Que palabra complicada de explicar. La confianza es algo que no se da muy seguido. Es una sensación que te hace sentir otra persona, que hace que te atrevas a contarle cosas que quizás nadie más sepa. Sin embargo algo te hizo sentir esa persona para que se convierta en la indicada de saber un secreto muy preciado. Más de una vez, nos damos cuenta que nuestro entorno no está capacitado para entender alguna de las cosas que nosotros creemos y por eso no somos capaces de compartirlo con ellos.
Y así empieza todo, con un pequeño secreto que ocultamos, la confianza se empieza a perder hasta llegar el punto de darnos cuenta que no podemos confiar en nadie en ese momento. Entonces, ¿Qué hacemos? ¿Nos transformamos en autistas, sin hablar con nadie porque no confiamos en lo que esa persona sea capaz de retener y no contar? Tal vez es llevado a un extremo, pero siempre se da el caso de que hay algo que no le podemos contar a nadie porque sabemos que nadie nos va a entender. Y aunque así sea, nos autoconvencemos de que siempre algo queda dando vuelta en la cabeza de aquella persona.
Tampoco podemos ser tan paranoicos de pensar que no podemos confiar en nadie, de que el mundo está lleno de paparazis que quieren divulgar nuestras vidas. No creo que alguien sean tan importante como para que todos querramos saber de sus vidas sin nada a cambio. No somos estrellas de cine, de las cuales el mundo quiere saber día y noche, desde que va al baño por las mañanas hasta que se duerme por las noches. Somos personas comunes que necesitamos el mero apoyo de alguien. Y aunque creamos que no, siempre tenemos alguien en quien confiar.
Pero la desconfianza nace de otro lado. No solo por el hecho de que creamos que alguien no puede entendernos quiere decir que desconfiemos o que no tenemos confianza (términos que creo que son muy diferentes entre sí). La desconfianza llega cuando por fin te animaste a contarle algo a una persona que luego va y se lo cuenta a sus amigos, y así la bola de nieve empieza a crecer y no hay quien la pare. Bola que se va deformando ya que cada persona agrega su versión personal a la historia contada por vos hacia tu persona de confianza.
Nunca falta quien no comprende que si vos confiás en él o ella es porque es importante para vos y que eso implica que sea una tumba, que la información no salga de su memoria temporal. Pero bueno, eso es parte de la vida y es lo que te enseña en quien confiar y en quién no.
Así es como la confianza es algo más complicado de lo que parece o de lo que la gente cree que es. Mil preguntas salen de una sola palabra y a su vez más de una explicación y teoría.
lunes 18 de agosto de 2008
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